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Fludil – Para Qué Sirve

Fludil, un medicamento a base de flunarizina, está ganando popularidad en Venezuela como opción preventiva para la migraña y el vértigo. Actúa bloqueando los canales de calcio en células cerebrales y del oído interno, dilatando vasos sanguíneos cerebrales, estabilizando membranas celulares del sistema vestibular y moderando la liberación de neurotransmisores. Aunque no es un analgésico o antivertiginoso, ayuda a reducir la frecuencia e intensidad de estos trastornos. Su uso debe ser supervisado por un médico, ya que puede tener efectos secundarios como somnolencia, aumento de peso y depresión.

Fludil – Para Qué Sirve

Contenido de la Página

¿Para qué sirve el fludil?

El fludil se utiliza para dos indicaciones principales:

  • Profilaxis de la migraña: se administra a pacientes con ataques severos y frecuentes que no responden adecuadamente a otros tratamientos o que presentan efectos secundarios incapacitantes con ellos. El fludil no sirve para tratar el dolor durante una crisis de migraña, sino para prevenir su aparición o disminuir su frecuencia e intensidad.
  • Tratamiento sintomático del vértigo vestibular: se emplea para aliviar los síntomas del vértigo causado por alteraciones funcionales diagnosticadas del sistema vestibular, como la enfermedad de Ménière, el vértigo posicional paroxístico benigno o la neuritis vestibular.

¿Qué es el fludil y cómo actúa?

El fludil es el nombre comercial de la flunarizina, una sustancia que pertenece al grupo de los bloqueadores de los canales de calcio. Estos son unos conductos que permiten el paso del calcio a las células nerviosas y musculares, lo que influye en la contracción y la relajación de los vasos sanguíneos y en la liberación de neurotransmisores (sustancias químicas que transmiten los impulsos nerviosos).

El fludil actúa bloqueando los canales de calcio en las células del cerebro y del oído interno, lo que produce los siguientes efectos:

  • Dilata los vasos sanguíneos cerebrales, mejorando el flujo de sangre y oxígeno al cerebro. Esto previene o reduce la frecuencia e intensidad de las crisis de migraña.
  • Estabiliza las membranas celulares del sistema vestibular (el conjunto de estructuras del oído interno que controlan el equilibrio y la orientación espacial). Esto disminuye la sensibilidad a los estímulos que provocan el vértigo.
  • Inhibe la liberación de algunos neurotransmisores, como la dopamina, la serotonina y la noradrenalina. Esto modula la actividad nerviosa y reduce la excitabilidad cerebral.

¿Cómo se toma el fludil?

El fludil se presenta en forma de comprimidos de 10 mg. La dosis habitual es de un comprimido al día, preferiblemente antes de acostarse. El tratamiento debe iniciarse con una dosis baja e ir aumentándola gradualmente hasta alcanzar la dosis óptima para cada paciente.

El tratamiento con fludil debe ser supervisado por un médico, quien determinará la duración y el seguimiento del mismo. En general, se recomienda mantener el tratamiento durante al menos 3 o 4 meses para evaluar su eficacia. Si no se observa una mejoría significativa, se debe suspender el tratamiento. Si se logra una reducción satisfactoria de las crisis, se puede continuar con el tratamiento durante períodos más largos, siempre bajo control médico.

¿Qué efectos secundarios tiene el fludil?

El fludil es un medicamento seguro y bien tolerado por la mayoría de los pacientes. Sin embargo, como todo medicamento, puede causar algunos efectos secundarios, que suelen ser leves y transitorios. Los más frecuentes son:

  • Somnolencia: es el efecto más común y suele aparecer al inicio del tratamiento. Se recomienda tomar el medicamento por la noche para evitar interferir con las actividades diarias. 
  • Aumento de peso: se debe a un aumento del apetito y a una disminución del metabolismo. Se puede prevenir o controlar con una dieta equilibrada y ejercicio físico regular. 
  • Depresión: se debe a una disminución de los niveles de algunos neurotransmisores, como la dopamina y la serotonina. Se manifiesta con síntomas como tristeza, apatía, falta de interés, insomnio o pensamientos negativos. Se debe estar atento a estos signos y comunicarlos al médico lo antes posible para recibir el tratamiento adecuado. 
  • Síntomas extrapiramidales: se deben a una alteración del sistema nervioso que controla los movimientos voluntarios. Se caracterizan por rigidez, temblor, lentitud, dificultad para iniciar o detener los movimientos, y movimientos involuntarios de la boca, la lengua o las manos. Estos efectos son raros y suelen aparecer en pacientes ancianos o predispuestos. El fludil está contraindicado en pacientes con enfermedad de Parkinson o síntomas similares. 

Otros efectos secundarios menos frecuentes son:

  • Rinitis: inflamación de la mucosa nasal que produce congestión, secreción y estornudos.
  • Estreñimiento: dificultad para evacuar las heces debido a una disminución del peristaltismo intestinal.
  • Náuseas: sensación de malestar estomacal que puede provocar ganas de vomitar.
  • Mialgia: dolor muscular generalizado o localizado.
  • Alteraciones menstruales: cambios en el ciclo menstrual, como irregularidad, ausencia o aumento del sangrado.
  • Dolor de mamas: sensibilidad o molestia en las glándulas mamarias.

La mayoría de estos efectos secundarios se pueden prevenir o aliviar con medidas simples, como beber abundante agua, consumir fibra, hacer ejercicio, aplicar calor local o tomar analgésicos. Sin embargo, si son muy intensos o persistentes, se debe consultar con el médico para valorar la conveniencia de continuar o suspender el tratamiento.

¿Qué precauciones se deben tener al tomar fludil?

El fludil es un medicamento que requiere una prescripción médica y un seguimiento periódico. Antes de iniciar el tratamiento, se debe informar al médico sobre:

  • Alergias a medicamentos o alimentos.
  • Enfermedades crónicas o antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, neurológicas, psiquiátricas o hepáticas.
  • Embarazo o lactancia.
  • Otros medicamentos que se estén tomando, especialmente antidepresivos, anticonvulsivantes, antiparkinsonianos, antihistamínicos, hipnóticos o tranquilizantes.

Durante el tratamiento, se deben seguir las siguientes recomendaciones:

  • No suspender el tratamiento sin consultar con el médico. La interrupción brusca puede provocar un rebrote de los síntomas o un síndrome de abstinencia.
  • No aumentar ni disminuir la dosis por cuenta propia. La dosis debe ser ajustada por el médico según la respuesta y la tolerancia de cada paciente.
  • No consumir alcohol ni drogas. Estas sustancias pueden potenciar los efectos sedantes del fludil y aumentar el riesgo de efectos adversos.
  • No conducir ni manejar maquinaria peligrosa. El fludil puede causar somnolencia y alterar los reflejos y la coordinación motora.
  • No automedicarse ni compartir el medicamento con otras personas. El fludil es un medicamento personalizado que debe ser indicado y supervisado por un médico.

¿Dónde se puede conseguir el fludil y cuánto cuesta?

El fludil es un medicamento que se puede conseguir en farmacias y droguerías con receta médica. Su precio puede variar según el país, la región, el establecimiento y la presentación. En Venezuela, el fludil se comercializa en cajas de 30 comprimidos de 10 mg cada uno. El precio promedio es de $3.50 por caja, lo que equivale a unos $0.12 por comprimido. Sin embargo, este precio puede estar sujeto a cambios debido a la inflación, la escasez o la especulación.

¿Qué opinan los usuarios del fludil?

El fludil es un medicamento que ha recibido opiniones positivas y negativas por parte de los usuarios. Algunos testimonios son los siguientes:

“Tengo migraña desde hace 10 años y he probado muchos medicamentos, pero ninguno me ha funcionado tan bien como el fludil. Desde que lo tomo, he reducido las crisis de 15 a 2 al mes y son mucho más leves. Lo único malo es que me da mucho sueño y he subido un poco de peso, pero prefiero eso a sufrir el dolor insoportable de la migraña.” – María, 34 años.

“Me recetaron fludil para el vértigo que me da por la enfermedad de Ménière. Al principio me fue bien, pero después de unos meses empecé a sentirme muy deprimido y sin ganas de nada. Me enteré de que el fludil puede causar depresión y lo dejé de tomar. Ahora estoy buscando otra alternativa para el vértigo.” – José, 45 años.

“El fludil me ha cambiado la vida. Antes tenía vértigo casi todos los días y no podía hacer nada. Ahora solo lo tomo cuando siento que me va a dar y se me pasa enseguida. No he tenido ningún efecto secundario y estoy muy contento con el resultado.” – Ana, 28 años.

¿Qué más se debe saber sobre el fludil?

El fludil es un medicamento que puede ser muy útil para prevenir la migraña y el vértigo, pero que también tiene sus riesgos y limitaciones. Por eso, se debe usar con precaución y bajo supervisión médica. Algunas cosas que se deben tener en cuenta son:

  • El fludil no es un analgésico ni un antivertiginoso. No sirve para tratar el dolor o el mareo una vez que ya han aparecido, sino para prevenirlos o disminuir su frecuencia e intensidad.
  • El fludil no es un medicamento milagroso ni cura la migraña ni el vértigo. Solo ayuda a controlar los síntomas y a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
  • El fludil no es un medicamento apto para todos los casos ni para todas las personas. Su uso debe ser indicado por un médico especialista después de realizar un diagnóstico adecuado y descartar otras posibles causas o tratamientos.
  • El fludil no es un medicamento inocuo ni exento de efectos secundarios. Puede causar somnolencia, aumento de peso, depresión, síntomas extrapiramidales y otros efectos adversos que pueden afectar la salud física y mental de los pacientes.
  • El fludil no es un medicamento que se pueda tomar sin control ni responsabilidad. Requiere una prescripción médica y un seguimiento periódico. Además, se debe respetar la dosis, la duración y las precauciones del tratamiento.

Así pues, el fludil es una opción terapéutica que puede ayudar a las personas que padecen de migraña o vértigo, dos trastornos que afectan la calidad de vida y el bienestar. Sin embargo, no se trata de una solución mágica ni definitiva, sino de un complemento que debe ser usado con responsabilidad y bajo supervisión médica. El fludil tiene sus beneficios, pero también sus riesgos y efectos secundarios, que deben ser conocidos y manejados adecuadamente. Antes de iniciar el tratamiento con fludil, se debe consultar con un especialista y seguir sus indicaciones. El fludil puede mejorar la salud, pero no sustituye a un estilo de vida saludable.

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