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Unión Europea aprueba la nueva Ley de Copyright

La Unión Europea ha aprobado la reforma de la Ley de Copyright, incluyendo los polémicos artículos 11 y 13. 438 votos a favor, 226 en contra. En enero de 2019, tendrá lugar una segunda votación y será necesaria la adaptación legislativo por parte de los 28 países miembro de la Unión. En todo ese proceso, es posible que los tribunales europeos terminasen impugnando esos dos artículos, ampliamente protestados.

Unión Europea aprueba la nueva Ley de Copyright

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¿Es el final de la libertad de expresión en Internet? ¿O por fin la protección que se merecen los creadores y artistas? La reforma de los derechos de autor que se votó este miércoles en el Parlamento desató estos últimos meses fuertísimas campañas de lobby.

En julio, la Cámara rechazó ya una versión de la ley, con la que la Comisión quiere adaptar la regulación en una época de uso masivo de Internet. La anterior legislación data de 2001, cuando, por ejemplo, no existía YouTube, indicó DPA.

¿Por qué causa tanta polémica el tema?

Censura, muerte de Internet, final de la prensa independiente… el debate ha sido muy intenso. Los grupos de lobby intentan desde todas las partes implicadas ejercer influencia. Dos posibles novedades eran las más debatidas, en los artículos 11 y el 13 de la ley. El primero trata de derechos conexos de “copyright” y finalmente fue aprobado, y el segundo sobre filtros de subida, que no se incluyó de forma explícita en el texto.

El comité jurídico del Parlamento Europeo acordó en junio un texto impulsado por el conservador alemán Axel Voss, pero el pleno lo rechazó en la votación en julio. Voss ha presentado ahora un texto levemente reformulado que ha sido aceptado. El siguiente paso para su aplicación queda en manos de los países de la Unión Europea (UE).

Filtros, derechos conexos, ¿qué es esto?

Los filtros de subida (upload filters) son un software con el que los portales de contenidos con fines comerciales, como YouTube, pueden comprobar ya al momento de colgar las fotos, videos o música si están protegidos por derechos de autor.

La propuesta rechazada en julio establecía que las plataformas estaban obligadas a obtener las licencias de los dueños de contenidos. Si no las tenían, no podía publicar el material. Hasta ahora, las plataformas comerciales sólo tienen que comprobar a posteriori que no haya una violación del “copyright” cuando hay una denuncia, y borrar el material.

Aunque ya no se habla de la obligatoriedad de filtros previos, la ley hace responsables a las plataformas de las violaciones del “copyright”, por lo que los críticos creen que acabarán introduciéndolos para no infringir las normas.

El derecho conexo se refiere a la posibilidad de que los editores de prensa obtengan beneficios de la publicación de sus artículos en los agregadores de noticias como Google Noticias y que éstos también tengan que pedir permiso a los editores.

¿Por qué se hace la reforma?

Los editores de prensa, autores, discográficas y otros creadores deberían recibir un mayor trozo del pastel de Internet. “Quiero que los periodistas, editores y otros dueños de derechos de autor reciban un pago justo por su trabajo”, dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, hace ya dos años al impulsar la iniciativa.

Voss argumenta que los derechos conexos fomentan el periodismo de calidad sin censurar los contenidos en Internet. Los defensores de la medida alegan que plataformas como Google Noticias no pagan un céntimo a los editores pese a que usan gran parte de sus noticias.

¿Qué dicen los críticos de los artículos 11 y 13?

Creen que los derechos conexos son negativos para los editores, ya que éstos dependen de que los buscadores los incluyan en sus listas de resultados y tienen, por tanto, una posición de negociación débil frente a Google & compañía. Por otro lado, experiencias realizadas en países como Alemania, donde ya existe una ley semejante, muestran que las contribuciones monetarias son mínimas. También alertan del peligro de que las personas privadas acaben teniendo que pagar por compartir noticias en las redes sociales.

Respecto de los filtros, alegan que las plataformas pequeñas no los pueden pagar y que a menudo funcionan con errores, lo que podría derivar en que se bloquee material por error. Al final existe un riesgo de censura, porque los proveedores y plataformas serán las que decidan qué ven las personas en Internet, alegan.

Fuente: El Universal