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ONU alertó que crecimiento de hambruna en Latinoamérica es influencia de crisis venezolana

El hambre creció en 2017 en América Latina y el Caribe, hasta afectar a unos 39 millones de personas, debido a la desaceleración económica en Sudamérica, marcada especialmente por el caso de Venezuela, explicó la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Las últimas estimaciones del informe sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, que varias agencias de Naciones Unidas publican cada dos años, revelan un deterioro de la situación a nivel regional.

ONU alertó que crecimiento de hambruna en Latinoamérica es influencia de crisis venezolana

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El número de personas que pasan hambre en el mundo sigue aumentando y en 2017 alcanzó los 821 millones, un problema que afecta a un individuo de cada nueve, alertaron este martes distintas agencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU), quienes también alertaron que una de las causas del crecimiento del hambre en America Latina pasa por la influencia de la crisis venezolana en la región.

Según el informe bienal sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, se ha pasado de 804 millones de personas afectadas por la subalimentación (carencia crónica de alimentos) en 2016 a unos 821 millones en 2017, volviendo a los niveles de 2010, reseñó EFE.

En América Latina y el Caribe, el hambre creció ligeramente hasta los 39 millones de personas en 2017 (6,1 % de su población), según las estimaciones, que reflejan sobre todo un deterioro de la situación en Sudamérica por la desaceleración económica.

“La desaceleración económica se observa en Sudamérica, que se explica especialmente por la situación de Venezuela”, afirmó a EFE el director de Estadística de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Rosero, quien detalló que la tasa media de subalimentación fue del 11,7 % de la población entre 2015 y 2017 (3,7 millones de venezolanos en total), casi cuatro veces más que en el trienio 2010-2012.

África volvió a ser el continente con la mayor prevalencia de subalimentación, que afectó a más de 256 millones de personas (un 20 % de su población), entre otros motivos por el impacto de fenómenos meteorológicos extremos y conflictos en diversas regiones.

Esos factores también explican en parte que la tendencia a la baja del hambre pueda estar ralentizándose en Asia, que sigue albergando al número más alto de individuos que la sufren, 515 millones de personas (11,4 % de su población).

Más de 50 millones de niños tienen un peso bajo para su estatura y otros 38 millones sufren sobrepeso, según el informe.

La obesidad en adultos está agravándose y afecta a más de 672 millones (uno de cada ocho), y la anemia entre las mujeres en edad fértil, también al alza, es un problema para 613 millones (una de cada tres).

Ante este escenario, la ONU pide más esfuerzos de adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático, así como prestar más atención a los grupos más vulnerables (como lactantes y menores) para poder acabar con el hambre y la malnutrición en el mundo para 2030, como fija la agenda de desarrollo sostenible.

Fuente: Caraota Digital