Las Verdades de Miguel 687 – 10 de septiembre de 2018

Publicado el 11 septiembre, 2018
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Miguel Salazar da sus opiniones y las noticias más controverciales en Las Verdades de Miguel, hablando un poco de los cambios de cargos de personajes políticos en la directiva de PDVSA, también nos comenta sobre el nuevo cargo que presenta Aristóbulo Istúriz, demostrando que el gobierno esta determinado a mover a sus integrantes de un puesto a otro sin dejarlos atrás y darles la oportunidad nuevos jóvenes políticos. Por otro lado, la migración de los venezolanos que partieron a otros países de América de Sur es un tema que ha captado toda la atención de Salazar, comentando que los primeros criollos que deberían volver a sus tierras son los hijos de los políticos que han abanado el país.

Las verdades de Miguel

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Mi comentario de la semana

A propósito de la amenaza militar que se cierne sobre Venezuela y en respuesta a los ofensivos comentarios que he recibido a través de las redes sociales, por el solo hecho de pedir la unificación nacional para impedir el desmembramiento de nuestra república; en tales acotaciones, así sea para manifestar su contrariedad no se expresa una sola idea. A mi llamado se multiplicaron los traidores y “huele pegas” disfrazados de mercenarios alegando, entre otras cosas, que los invasores nos harían papilla; pues bien, hace tiempo atrás escribí: A mí no me dice nada que los Gobiernos que nos adversan en América Latina pretendan recoger el agua derramada por la Casa Blanca, por la sencilla razón de que ellos están al tanto de la disposición libertaria de nuestro pueblo. Uno puede ser contrario a ciertas conductas del gobierno de Maduro, pero ello no es motivo para arrodillarse ante los imperialistas. Así como hay venezolanos que son capaces de izar al revés el tricolor patrio en una instancia internacional, somos más los venezolanos respetuosos de una bandera conducida victoriosa y con orgullo en todas nuestras luchas en contra de la injusticia. Si los gringos van a venir con su parafernalia colonial armada, que vengan. Puede que nos aniquilen en un abrir y cerrar de ojos, pero no olvidemos la sorpresa que se llevó el general Pablo Morillo en Matasiete. Ahora bien, debemos administrar las proclamas libertarias y actuar con mesura. El eventual agresor dispone de un Ejército poderoso, quizás el más prepotente de todos los tiempos, por ello estamos forzados a desplegar inteligencia y astucia. Por lo demás, históricamente está demostrado que ningún imperio es inexpugnable; todos han recorrido un camino obligado, aquel de la vida, pasión y muerte. El imperio estadounidense no será la excepción. Ahora voy a referirme a La Operación Coquivacoa. Me pregunto: ¿Es probable una agresión militar en contra de Venezuela, proveniente de Colombia? Veamos: Primero debemos pasar por entender que un conflicto de esa naturaleza no será lo rápido que esperan sus promotores, por cuanto el mismo se desarrollaría en un escenario de balcanización; es decir, el despedazamiento de Venezuela en una escalada militar que llevaría a Guyana y Brasil a incorporarse reclamando, uno los estados orientales, y el otro el escudo guayanés. La última beligerancia en gran escala en nuestro continente fue la guerra del Chaco, un conflicto bélico entre Paraguay y Bolivia que dejó graves secuelas en América Latina. El enfrentamiento duró tres años. Ambos países movilizaron a casi 400 mil combatientes; las bajas superaron los 100 mil, además del gran número de mutilados y desaparecidos. Han pasado 83 años de aquella trágica confrontación. Se trataba de dos países muy pobres que consumieron en el choque colosales recursos. En esa conflagración regional los Estados Unidos jugaron un papel importante, una pieza más en su rosario de intervenciones en la América Latina. Hoy regresa el fantasma belicista con los carteles de la droga que vuelven su mirada sobre el golfo de Venezuela. Aunque parezca paradójico se trata de un conflicto creado artificialmente por quienes sueñan con la aleación del comercio de la cocaína y la producción petrolera; los Estados Unidos admitirán el comercio de la cocaína como retribución a Colombia, siempre y cuando las tropas de este país crucen la línea divisoria con Venezuela y ocupen los yacimientos petroleros del Zulia. El primer paso lo dio la nación sudamericana adhiriéndose a la Organización del Atlántico Norte (OTAN), una cuestión aceptada por la Casa Blanca porque ese plan ayuda a materializar su aspiración a crear una república bajo la figura de Estado Asociado, que comprenda los estados Zulia, Táchira, Barinas, Apure y Falcón, dejando transitoriamente al golfo de Venezuela bajo la administración colombiana; de tal manera que se estaría reeditando la separación de Panamá de Colombia en 1903 alentando el ingreso de tropas colombianas al suelo venezolano, las cuales contarían con el soporte interno de los elementos separatistas. Así se constituirá una nueva república, con los estadounidenses dominando los yacimientos petrolíferos y gasíferos con derechos a perpetuidad. Para tal fin está en marcha una campaña diseñada en los cenáculos guerreristas, la cual comprende el ablandamiento de la opinión pública internacional; no obstante, otro elemento entra en juego como comodín. Se trata de la guerra civil siria, por cuanto la agresión a Venezuela dependerá de cómo concluya esta. ¿Por qué? Porque los Estados Unidos restringirán su participación en el conflicto árabe, a cambio de que el apoyo de Rusia a Venezuela no pase de los límites protocolares. Se trata de la política del patio trasero, donde las grandes potencias delimitan y reafirman cuáles son sus escenarios considerados por ellas como “naturales”. Tan pronto Colombia se incorporó a la OTAN Washington retomó los lineamientos de la Doctrina Monroe. Ya en marcha, el ataque a Venezuela bautizado como Operación Coquivacoa, será al mismo tiempo en tres frentes. El resultado final será el desmembramiento de la República Bolivariana de Venezuela, auspiciando un escenario similar a la Yakarta de Suharto (1965), con el genocidio como finalidad, para desmontar el proceso que vive Venezuela desde 1999.

CAMBIOS. En el ambiente suena la remoción de la directiva de Pdvsa y del Ministerio de Energía y Minas. Se barajan los nombres de Nelson Ferrer, José Vielma Mora, Alí Rodríguez Araque y de un candidato de Tarek El Aissami. Por cierto, qué papel puede jugar un abogado sin experiencia en las industrias básicas como Pedro Maldonado en la presidencia de la CVG.

CICLÓN. El Gobierno parece atrapado en un remolino cuando en su Ejecutivo no hay cambios reales. Acaban de nombrar a Aristóbulo Istúriz como ministro de Educación en sustitución de Elías Jaua. La semana pasada me lo dijeron y no lo publiqué porque no lo creía. ¿Pero es que no hay más gente? Paradójicamente, un Gobierno que se jacta de abundar en cuadros jóvenes pareciera condenado a envejecer en repeticiones interminables. En la política del enroque, hecha usual por Luis Herrera allá por los años 80; el otro nombramiento de la “batidora” es el de Blanca Eekhout como ministra para las Comunas. Antes Eskhout pasó sin pena ni gloria como ministra para la Mujer y la Igualdad de Género (un mamotreto que ni sede tiene).

EQUIVALENCIA. A propósito del puente aéreo solicitado por Maduro para repatriar venezolanos que emigraron bajo el pretexto de buscar mejores horizontes en otros países de América del Sur, propongo una tarea análoga para traer a Venezuela a los hijos de los altos funcionarios que actualmente viven en el exterior bajo la misma premisa. Que los connotados burócratas manifiesten confianza en el país regresando a sus hijos a estudiar en su terruño patrio.

CRUZADOS. El estado Nueva Esparta es el escenario de una nueva colonización, donde paulatinamente, contando con el apoyo de una importante figura del Gobierno, sin disparar una bala, unas avanzadas de ciudadanos árabes han ido copando todas las instancias comerciales de la isla, desplazando a los propios margariteños, a quienes les está vedado incluso acceder a algunas playas. Esta aristocracia rifeña muestra una inusitada riqueza y un poder que se va haciendo omnímodo estableciendo controles sobre los insumos, no sólo de la dieta diaria, sino también de todo lo que está relacionado con la construcción. La ciudad de Juangriego hace las veces de capital de esta nueva colonia y conquista.

¿PRESIDENCIABLE? Jugando posición adelantada; me llama la atención que el ministro para la Pesca y Acuicultura le esté haciendo llegar a los beneficiarios una proclama suya con las cajas CLAP, donde los incita a escribirle a su correo manifestándole su agradecimiento. Esta es la última, hay que darle las gracias a Dante Ramón Rivas Quijada por “los favores recibidos”, como si las cajas CLAP las pagara de su bolsillo.

ACLARATORIA. El portal Lechuguinos me presenta como un “periodista opositor”. Primero, no hay periodistas opositores u oficialistas. En el sector de la información admitir esa separación sería quitarle la esencia al mejor oficio del mundo. Por todo ello, no acepto que se me etiquete por lo que he actuado y actúo tal cual pienso, siempre en función de la verdad.

PIMENTÓN. Revisen qué pasa con las cajas CLAP en la Alcaldía de Charallave.

TRISTEZA. El abandono es total en el Monte Sacro (monumento en el Monte Aventino) donde Simón Bolívar pronunció su juramento de no descansar hasta liberarnos del imperio español.

PROGRAMA. Este domingo 9 de septiembre estaré como es costumbre comentando temas de interés nacional en Las verdades de Miguel en TV. Canal-i a las 10 de la mañana.

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