Producción de maíz en descenso no garantizan ni dos meses de consumo de arepas

Publicado el 30 mayo, 2018
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Los productores de maíz, anuncian que los objetivos que tenían planteados con respecto a la producción de maíz, no han sido logrados, por diversos factores de la economía de Venezuela. El desabastecimiento de alimentos será fuerte por el desplome de la producción, luego de satisfacer 70% del consumo nacional en 2008, ahora apenas llega a 25%.“Pareciera que esto va a continuar en 2018”, advirtió Aquiles Hopkins, presidente de Fedeagro.

Producción de maíz en descenso

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Los productores de maíz no pueden garantizarle al venezolano ni siquiera dos meses de consumo de la arepa, aseguró el primer vicepresidente de Fedeagro, Celso Fantinel.

En el ciclo de invierno esperaban sembrar 350.000 hectáreas en el occidente del país, pero solo han logrado 30.000 hectáreas y falta mes y medio para que culmine el ciclo de siembra. De 2008 a 2017 la producción del rubro cayó 65%. “Esta es la razón por la que no se consigue harina para la arepa”, dijo Hopkins.

El café es otro de los rubros que ha presentado un fuerte colapso. En 2017 los productores lograron satisfacer 26% del consumo, cuando en 2008 cubrían la totalidad. Su producción pasó de 1.565.000 quintales a 466.538 quintales en 9 años, lo que muestra un descenso de 70%. “De cada 6 cafés que un venezolano se tome, solo podemos garantizarle uno. En el mejor de los casos 2, y probablemente ese segundo café se lo tenga que tomar sin azúcar porque también está cayendo la producción de la caña”, aseguró Hopkins.

Desde 2008 los cañicultores han registrado un descenso de la producción de 62%. De producir 9.690.791 toneladas en 2008, el año pasado cosecharon 3.700.000 toneladas.

Los otros rubros que han registrado un descenso desde 2008 hasta el año pasado son arroz (68%), sorgo (95%), naranja (41%), papa (88%), tomate (53%), cebolla (77%) y el pimentón (69%).

Entre las causas de la caída de producción está la falta de divisas para importar insumos y repuestos para la maquinaria agrícola, y la severa escasez y elevados precios de los agroinsumos. El suministro de semillas de hortalizas para este año cubre 5% de los requerimientos.

Los abruptos incrementos de los agroinsumos vendidos por la empresa estatal. El precio del saco de semillas de maíz aumentó de 80.000 bolívares en 2017 a 30 millones de bolívares. En un año el saco de urea varió de 2.000 a 596.000 bolívares. “Ahí no hay precios justos ni Sundde, que está solo para los que estamos bregando para producir alimentos hechos en Venezuela”.

Para Fedeagro y los productores la solución para afrontar la escasez no es inventar mecanismos para administrar la escasez. “La solución no son los CLAP”.

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