Nicolás Maduro vs Pérez Jiménez: Comparación de gobiernos

Publicado el 18 enero, 2018
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El próximo martes 23 de Enero se celebra la caída de la dictadura del Marcos Pérez Jiménez 1952-1958, es interesante hacer una reflexión o comparación de las épocas, para dar rienda a cada Venezolano de analizar la situación que estamos pasando, que ha faltado para detener y terminar con el régimen de Maduro, estamos en un año de importantes decisiones, donde está en juego el futuro de Venezuela, no todo se debe dejar a Dios, somos responsables de todo lo que esta sucediendo, así que, debemos ocuparnos en solucionar, sin resignarnos, llegará la hora de enmendar, de reflexionar, de corregir los errores cometidos, pero, con la convicción de que hemos aprendido y que si podemos levantarnos, que Venezuela renacerá.

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Hace 59 años un movimiento cívico-militar derrocó al gobierno de Marcos Pérez Jiménez, quien abandonaría el país con rumbo a República Dominicana a bordo del avión presidencial la “Vaca Sagrada”, siendo este el último antecedente de abandono del cargo presidencial en el país.

Los motivos para que los ciudadanos salieran a la calle a exigir un cambio de timón en la nación son diversos, pero poco o nada tienen que ver con las razones que hoy utiliza la oposición criolla para convocar una marcha en esta fecha que marcó un antes y un después en la historia venezolana.

¿Por qué el país quería un cambio?

La escasez, la inflación y la crisis económicas no existían en la Venezuela de Pérez Jiménez. Incluso, la prosperidad financiera del país llegó a colocar al bolívar por encima del dólar desde 1953 hasta 1957, mientras la producción nacional y el PIB per cápita se elevaron en un 60% por encima del de Estados Unidos y Gran Bretaña, según el Anuario Estadístico de la ONU.

Esto llevaría al entonces mandatario criollo a ser considerado el “hombre del año” de la revista TIME en 1955, siendo la imagen de portada del rotativo estadounidense. Pero, de la misma forma en que la nación avanzaba hacia la prosperidad económica, retrocedía en materia de derechos humanos.

Para 1958, Pérez Jiménez había suprimido casi por completo las libertades políticas de los venezolanos y el predominio de los militares era indiscutible.

Resalta que el 23 de enero de 1958 había un clima muy represivo y autoritario. “Estaban conculcadas las libertades democráticas, los partidos políticos eran condenados al igual que los sindicatos independientes”.

Se estima que durante el régimen perezjimenista hubo cerca de tres mil presos políticos. “Había un clima de terror sobre todo el que imponía la seguridad nacional que era el órgano de la policía política de aquel régimen”, señala Márquez.

¿En qué se diferencian Maduro y Pérez Jiménez?

Esta es probablemente una de las desigualdades con tintes de semejanzas entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la dictadura de Pérez Jiménez. A juicio del experto, actualmente las toldas políticas no están prohibidas “aunque todas son perseguidas por el régimen”.

Los cerca de 120 presos políticos que hay ahora dan razones para considerar que existe un “ambiente de persecución permanente a la oposición”, según Márquez. Señala que “desde ese punto de vista podríamos decir que ahora es menos agresivo y grave el clima represivo”.

Sin embargo, alega que existen diferencias bastante marcadas entre ambos Gobiernos. De hecho, en varios de los puntos se podría considerar que el país está en peores condiciones que las que llevaron a la caída de la dictadura perezjimenista en 1958.

La economía es una de ellas. Venezuela está muy lejos de contar con la prosperidad que la caracterizó durante el mandato de Pérez Jiménez. “Estamos sufriendo la peor crisis económica que ha vivido el país a lo largo de toda su historia. Tenemos un decrecimiento financiero, un estancamiento y altísima inflación”, resalta el experto. “En este momento somos uno de los territorios con mayor cantidad de pobres en toda la región”.

“En la actualidad las FAN son el brazo político y militar del régimen. Están politizadas abiertamente a favor del Gobierno. Las del ‘58 obedecían las líneas de mando y eran el brazo armado de la dictadura, pero tenían disciplina interna y el sentido de la obediencia era irrestricto”, subraya.

Lo mismo ocurre en el plano institucional. De acuerdo con el director académico de Cedice, aunque la dictadura perezjimenista controlaba los tribunales de la República y el aparato judicial, el dominio “era estrictamente político”.

“En otras materias, como la civil y mercantil los tribunales disfrutaban de relativa independencia. Ahora no. Todo depende exclusivamente del Poder Central y hay una subordinación casi absoluta del TSJ hacia el Ejecutivo Nacional”, asevera.

¿Qué hay del clima político?

La persecución a los partidos políticos y a la oposición generaba un ambiente de defensa a la democracia durante el mandato de Pérez Jiménez. De hecho, se podría decir que el punto de quiebre del régimen fue el plebiscito del 15 de diciembre de 1957 donde de forma fraudulenta el mandatario se impuso de manera cómoda, ratificándose en el poder por al menos cuatro años más.

El resto es historia. El 1 de enero de 1958 se llevó a cabo el primer intento de golpe y 23 días después, con una segunda arremetida, cayó la dictadura.

Márquez expone que “en aquel momento, la gente aspiraba tener una democracia en la que los partidos tuvieran una vida activa y pública, los sindicatos pudieran organizarse independientemente y los ciudadanos pudieran participar en la política. Sobre todo en elecciones de carácter universal y directa”.

Hoy, con una dudosa actuación del Poder Judicial y el Consejo Nacional Electoral (CNE), Venezuela aún siente frustración por un referéndum revocatorio que pudo ser y no fue, y pone en duda la realización de unas elecciones regionales que debieron ser convocadas el año pasado.

Además, los venezolanos vieron con desconfianza un diálogo que pretendía acercar a ambos bandos políticos a un acuerdo que buscara el fin de la crisis que aqueja a la población y cuyos logros dieron la razón a quienes cuestionaron las negociaciones desde el principio.

¿Y sus opositores?

La caída del régimen perezjimenista probablemente no se hubiese dado sin la clave actuación de la oposición de aquella época. Con una dirección “muy clara y firme de lo que se tenía que hacer”, el pueblo acompañó a sus dirigentes hacia el camino que conduciría al éxito de sus aspiraciones: derrocar al dictador.

“En aquel momento, la Junta Patriótica estaba muy bien cohesionada y vinculada con el sentimiento democrático de la gente y cuando comenzó el enfrentamiento abierto a la dictadura la población se plegó a las directrices de dicho organismo. Comenzaron las movilizaciones en Caracas, la huelga general del 21 de enero, el paro de la prensa, los manifiestos de la iglesia y en apenas un par de días cayó Pérez Jiménez“, recuerda el sociólogo.

Ahora la situación es diferente. El experto indica que “hay un ambiente de resignación, casi de cansancio porque han sido años muy duros”. Puntualiza que tampoco existe una conexión clara del pueblo con la dirigencia opositora, personificada en una MUD que “no termina de convertirse en una alternativa clara de conducción”.

Fuente: Caraota Digital