Saltar al contenido

Más de 30% de los alumnos faltan a clases para comprar comida

La situación actual de las escuelas ubicadas en los sectores más pobres del país da ganas de llorar al ver los salones de clases vacíos, los maestros día a día se preguntan qué razón llevan a los jóvenes a desertar del sistema educativo. El promedio de niños que faltan a sus actividades escolares regulares es de más del 30 por ciento, resaltando algunos estudiantes que cuentan con un record de inasistencia del 90 por ciento.

Escuela_publica

También te puede interesar: Asamblea Nacional no tiene ni para pagar un mes de salario más

Yuly Cañizalez, docente de la escuela José Mercedes Santeliz en Campo Rico, Petare, explica que los motivos de deserción escolar son diversos: acompañar a sus papás en las colas para comprar insumos o guardar el puesto, hay quienes alegan que no tienen agua para lavar el uniforme, otras que no tienen con que rellenar el pan o la arepa o que falta el dinero para el pasaje.

En esta escuela hay niños de papás colombianos que no han podido regresar desde que cerraron la frontera y una niña que tiene dos meses sin venir porque tiene la cara hinchada por problemas en una muela“.

Las cifras de la Secretaría de Educación de Miranda confirman la preocupación de Yuly. En 243 escuelas visitadas en enero se evidenció que 30% de los alumnos faltan a clases para comprar comida. Juan Maragall precisó que este porcentaje equivale 12 mil 300 niños de las escuelas de la gobernación, pero si se proyecta a nivel nacional son más de 230 mil niños que se están ausentando de las aulas.

Según el alcalde de Sucre, Carlos Ocariz, en las escuelas del municipio hay más de 50% de ausentismo. “No sabemos si se debe a los días no laborables que le dieron a la administración pública o que muchos padres se los llevan para hacer colas. Hacemos un llamado a los representantes, por más crisis que exista, no podemos afectar la educación de nuestros hijos“.

<

Para Antonio Flores, docente de la escuela Armando Reverón, en la zona rural de El Hatillo, la alcaldía ha tratado de disminuir el ausentismo con el programa de transporte escolar y el de alimentación, pero esto no ha frenado la deserción que se siente más los días jueves y viernes.

Los programas de alimentación escolar, tanto los del Gobierno Nacional como los de alcaldías y gobernaciones, se han visto afectados por las dificultades de conseguir alimentos. A juicio de Noelbis Aguilar, Directora Nacional de Escuelas Fe y Alegría, para disminuir la deserción hay que crear políticas públicas para atender a las poblaciones más vulnerables. “Es necesario replantear el PAE, priorizar los sectores que más lo necesitan y garantizar un servicio sistemático y de calidad”.

Manuel Madriz es docente de la escuela Estado Barinas en Petare. De los 22 niños que tiene su aula de 3er grado, 9 no saben leer. Con 35 años en la educación ve con preocupación cómo las familias se han dedicado a subsistir descuidando la formación de los hijos cuya orientación es el televisor, el Internet o la calle. “Los padres ven la escuela como un lugar donde dejar a los niños cuando van a trabajar y los maestros no están suficientemente comprometidos con los alumnos“.

La medida de decretar no laborables los viernes para los planteles, por ahorro energético, le restará su días de clases al calendario escolar.

Fuente: El Universal