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La revolución se está debilitando

Cercana las elecciones del 6D se ha notado lo desesperado que se encuentra el gobierno en estos momentos. Venezuela atraviesa una crisis económica (la mal llamada guerra económica), una de las peores en muchos años, y lamentablemente el presidente de la república no ha hecho más que solo anunciar aumentos de salarios, regalar casas, endeudarse con otros paises y muchas otras “medidas” que solo han empeorado la crisis del país. Eso da a entender que la revolución se está debilitando cada vez más, solo por el hecho de anunciar planes que según el gobierno “fortalecen a la revolución“, lo cual es completamente falso y contradictorio a la vez.

Maduro desesperado

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Existen planes, trucos e incluso tácticas muy revolucionarias para “suavizar” lo que podría ser un fracaso histórico, pero no nos confiemos y celebremos antes de tiempo, pues el gobierno se encuentra discutiendo sus “planes malévolos” antes de las parlamentarias.

El miedo es tal que hasta las encuestas anticipan la derrota del gobierno de Maduro en los comicios de diciembre, y además el oficialismo puso en marcha un plan que incluye desde boletas iguales a las de la oposición solo para confundir a los electores (un plan bastante cruel y sucio), también se sabe que a última hora hubo cambios en los circuitos electorales.

Nicolás Maduro se muestra inquieto y tiene razones para estarlo, pues todo este desastre es culpa de su concepto de revolución, el cual significa para él aumentar la pobreza, desatar la inflación y alimentar a los que le interesa para que la “revolución” no se acabe. Es injusto para todos los venezolanos, tanto para los ricos como para los pobres, en donde estos últimos ya están cansados de hacer colas kilométricas para comprar un kilo de leche, doce rollos de papel higiénico, pañales o cualquier otra cosa que sea de primera necesidad.

Pero el chavismo esconde bajo la manga estatal otro truco de magia político, la comida, pues se conoce que el gobierno esconde y retiene más de 130 mil toneladas de alimentos en diferentes puertos del país con fines electorales, que se liberarán antes de las elecciones para poder decir que vencieron la guerra económica y ahora sí hay comida.

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Chavista llora Y ahora, ¿Qué hará entonces Maduro ante la posible derrota electoral? aquella que predicen las encuestas, ¿Y si sus planes no salen como quiere?, ¿Dónde quedará su decisión de no abandonar el poder jamás, impuesta por Cuba, pero entusiastamente asumida por él y por la burbuja chavista?

El plan B de Nicolás Maduro

Si el plan A ya está en proceso (las medidas desesperadas de última hora) entonces el siguiente plan es bien claro, ganar las elecciones como sea. El plan B se pondría en marcha si es tal la avalancha de votos donde no hay manera de ocultar una derrota contundente. El propósito del gobierno es desalentar a los demócratas para que no voten, los cuales calculan que con la suma de todas estas trampas pueden ganar o perder por poco margen. Y, si pierden, comprarán a cualquier precio a un puñado de diputados deshonestos y continuaran con un poder fuertemente sujeto por la ideología chavista.

Es evidente que el gobierno lanzará el resto de sus marañas en los próximos días de campaña, sabiendo que parte con desventaja numérica. Aunque está comprobado que las encuestas de intención de voto son todo menos científicas, el sentido común apunta a que los venezolanos castigarán al gobierno que ha sumido al país en una grave crisis.

Sr. Gobierno no se deje engañar, es usted el único que está debilitando sus lineas patrióticas, acabando con su revolución y consumiendo todos los recursos de los venezolanos.