Transporte público y sector automotriz al borde del colapso

Publicado el 5 octubre, 2015
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En los últimos meses, por no decir años la industria automotriz se ha visto afectada de manera significativa, en vista de que este sector se encarga del diseño, desarrollo, fabricación, ensamblaje, comercialización, reparación y servicio además de ser una gran generadora de empleo y reportar un alto beneficio a el sector económico y la sociedad; definitivamente la falta de divisas ha ocasionado un deterioro notable y un impacto negativo en la Venezuela de hoy.

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El presidente de la Cámara Nacional de Autopartes, José cinnirella, (Canidra) y algunos representantes de talleres mecánicos afirman que el 2015 cerrará con un balance muy por debajo de los años anteriores. Cinnirella, presidente de Canidra aseguró que las divisas entregadas fueron insuficientes y por tal motivo no se puede abastecer la demanda de repuestos de más 5 millones vehículos. Los altos costos y falta de materia prima tampoco pintan bien en el mercado. Incluso la venta de carros nuevos cayó un 30, 6% mas en el mes de agosto en compracion al 2014, detallan que de los 1.167 vehículos comercializados en agosto, 1.160 fueron nacionales, 7 fueron unidades importadas; mientras no se logró exportar ningún vehículo.

Los problemas que se han ido agravando se muestran en las estadísticas de producción que publica la Cámara automotriz de Venezuela (Cavenez), el flujo constante de divisas es determinante ya que falta de repuestos perjudican el funcionamiento de las unidades públicas, siendo estas el mayor problema, los usuarios constantemente se quejan de la falta de unidades que evita una mejor movilización en las ciudades principales sobre todo la clase obrera que son los más afectados.

Sector automotriz al borde del colapso

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Pasajeros “Varaos

El gran alboroto se genera en las paradas, como en el caso de Valencia, en las horas pico desde las 6:30 AM y 4:00 PM es casi imposible para los usuarios del transporte público regresar a sus hogares en horas prudentes, muchas personas manifiestan la tardanza de casi dos horas en la espera de un autobús las peleas constantes dentro de la camioneta, la común frase del colector “atrás queda espacio, la de la camisa blanca ruédate” cuando evidentemente no hay un solo espacio para respirar, es agobiante e injusto, sin contar el constante aumento del pasaje que a duras penas te regresan el vuelto, te dan mala atención, no se estacionan dónde deben, tienes que pedir la parada dos cuadras antes de llegar, la infinita queja de los demás usuarios, personas que no colaboran, y aun así sigue siendo el transporte más usado y más necesitado en el país.

La pérdida de tantas unidades desestabiliza incluso el terreno laboral, los trabajadores no consiguen llegar a tiempo a sus lugares de trabajo; ni siquiera esperando la camioneta más temprano de lo normal, incluso están eliminando paradas para evitar el exceso de pasajeros en las paradas principales lo que empeora las cosas. Los chóferes y los colectores amenazan a diario con paralizar su trabajo a sabiendas que eso afectaría todo un estado incluso un país si lo cumplieran, también los vagones del metro que se supone deberían aliviar el congestionamiento tampoco funcionan correctamente, de 4 vagones trabaja 1 cuando mucho, si no lo cierran antes de 4 de la tarde. Los venezolanos andamos por las calles literalmente “varaos” y sin nadie que nos de la cola.

Lo más lamentable de todo es que a pesar de que los ciudadanos, las juntas comunales y quien sabe que otras personas más piden ayuda a las gobernaciones y al gobierno, como siempre se hacen de la vista gorda mientras los venezolanos sufren las consecuencias de las malas decisiones y malos actos de un régimen que aunque suene repetitivo culparlo, definitivamente no tienen excusas para el deterioro masivo de este país.