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13 de noviembre – Asesinato de Carlos Delgado Chalbaud

Un 13 de noviembre de 1950 es asesinado el Coronel Carlos Delgado Chalbaud, quien fuese presidente de la junta de Gobierno, tras el derrocamiento de Isaías Medina Angarita. Chalboud fue una persona con una conducta partidista, hijo del general Román Delgado Chalbaud, de larga actuación durante los gobiernos de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, hizo estudios militares y de ingeniería en Saint Cyr de Francia, y al regresar a Venezuela fue incorporado al Ejército por el presidente Eleazar López Contreras.

Carlos Delgado Chalbaud-Notilogia

El fatídico 13 de noviembre de 1950, Delgado Chalbaud fue secuestrado por un grupo encabezado por Rafael Urbina López, y posteriormente asesinado en una casa de la urbanización Las Mercedes de Caracas, propiedad de Antonio Aranguren. Las circunstancias que rodearon la muerte de Carlos Delgado Chalbaud han suscitado numerosas especulaciones, siendo la más común, la que apunta a Marcos Pérez Jiménez como presunto autor intelectual de su secuestro y asesinato.

El asesino se resguardo en la embajada de Nicaragua, y horas mas tarde se encontró muerto, un fotógrafo venezolano capto el momento donde un agente de la CIA perpetraba el hecho, aunque la investigación arrojó que un organismo de seguridad norte americano estaba implicado en el hecho, no se hizo nada al respecto.

Dato Curioso: Hasta 1965 cuando se construyo la mansión presidencial La Casona, los presidentes de Venezuela trabajaban en el palacio de Miraflores y dormían en sus propias casas, la de Carlos Delgado Chalbaud, la quinta Lois, estaba ubicada entre Puente Chapellín y Country Club.

Cadillacs de Chalbaud en el museo de transporteLos hechos sucedieron en la mañana del lunes 13 de noviembre, un poco después de las 8am, Delgado Chalbaud se disponía salir hacia Miraflores junto a su edecán (oficial militar), el teniente de navío Bacalao Lara. Delgado se despidió de su esposa que ya había regresado de misa y fue hasta donde estaba el lujoso Cadillac presidencial; el presidente pidió a su chofer un cigarrillo y la prensa del día, antes de abordar el vehículo. Unos minutos antes de la partida, un funcionario de apellido Aponte, quien escoltaba con su moto al Cadillac había llegado a la residencia sin lograr ver por los alrededores nada que pudiera parecer sospechoso. Sin embargo, los conjurados que alcanzaban dos decenas, esperaban agazapados en las proximidades, distribuidos en 5 vehículos.

Felipe Figueroa, el chofer del presidente tomó la ruta que bajaba del Country Club hacia el barrio de Chapellín, Delgado Chalbaud iba enfrascado en la lectura de la prensa y Bacalao Lara revisaba unos documentos. Al pasar una curva se oyeron tres cornetazos; que era la señal que esperaban los conspiradores para actuar, la encargada de tocar la bocina era la propia esposa de Simón Urbina quien tripulaba un Packard negro.

El presidente de la junta de gobierno fue sacado con violencia del Cadillac y llevado junto a su oficial militar y su escolta al carro que conducía Mijares. A Bacalao lo pusieron en el asiento delantero y a Delgado Chalbaud lo sentaron en la parte posterior flanqueado por Simón Urbina y Aponte. El grupo se devolvió por la vía del Country para bajar hasta la carretera del este (hoy día avenida Francisco de Miranda) entroncar a El Rosal y de allí coger hasta la quinta Maritza.

En el trayecto, hubo cruce de palabras entre Chalbaud y los secuestradores, donde uno de ellos le dijo al presidente: “Considérese muerto Delgado, tengo tres meses cazándolo. Ya usted no será más presidente ni comandante. Lo hemos agarrado, Pérez Jiménez está en cuenta de todo esto” – Luego agregó con rencor – “Yo le ofrecí mi amistad cuatro veces y usted no la quiso”

Chalbaud le respondió diciendo: “Usted se la da de valiente Urbina, entendámonos como hombres, no sea cobarde”.

Asesinos de ChalbaudCuando llegan a la quinta Maritza, antes de estacional el auto a uno de los asesinos que lleva por nombre Pedro Antonio Díaz, se le escapa un disparo con el que hirió a Rafael Simón Urbina en la pierna, los enojados hombres empezados a gritar a Chalbaud, cuando llegaron al patio de la casa, lo apuntaron para disparar y entonces el presidente grita ¡No sean cobardes, así no se mata a un hombre!, los secuestradores accionan el arma y le disparan, proporcionando al Chalboud tres disparos, ocasionandole la muerte.