Alimentos venezolanos que combaten células cancerosas

Publicado el 3 Noviembre, 2016
Publicidad:

El cáncer es una de las enfermedades que más vidas se ha cobrado durante los últimos años. A pesar de no tener una cura general, ya que cada cáncer y organismo es completamente distinto, si existen métodos y alimentos que ayudan alargar la vida de los pacientes que la sufren y mantenerlos sanos, incluso muchos de ellos pueden evitarlo en gran medida. Aquí te dejaremos, los alimentos venezolanos que combaten las células malignas del cáncer.

Alimentos venezolanos que combaten células cancerosas

También te puede interesar: Runrunes de Nelson Bocaranda 03 de Noviembre del 2016

Repollo

Repollo Sus propiedades medicinales son conocidas desde tiempos de Cato El Viejo, quien vivió en el año 239 a.C., y era fanático del repollo fermentado pues, a su decir, “curaba todos los males“. Es rico en el fitoquímico más antiinflamatorio que se conoce, el Iso-Tío-Cianatos que según estudios analizados por Luzardo y Zschaeck, reduce el riesgo de padecer cáncer de mama y próstata.

Brócoli

Brócoli Al decir de los científicos es “una estrella” para la salud. Es rico en la molécula activa sulforafano, capaz de trasladarse por vía sanguínea hasta el tumor, atacando las células malignas y bloqueando el proceso de angiogénesis, que es como se extienden y hacen metástasis. Su consumo frecuente ha demostrado ser efectivo contra varios tipos de cáncer como gástrico, colon y próstata y especialmente contra los tumores que afectan a las mujeres, como mama, cuello y útero, pues su compuesto indol-3-carbinol es un bloqueante específico de la hormona femenina estrógeno.

Tomate

Tomate Es uno de los pocos vegetales cuya acción sanadora es más potente si está cocinado. “Comerlo es una forma de reducir el riesgo de cáncer de próstata“, expresan en el libro. Su gran poder radica en el licopeno, un fitoquímico que le da la propiedad de anticancerígeno. Actúa sobre las enzimas responsables del crecimiento del tejido prostático, lo que involucra el bloqueo de andrógenos.

Ajo y cebolla

Ajo y Cebolla Hipócrates, considerado el padre de la medicina griega, describió 60 curas basadas en el ajo. “Se han estudiado 20 compuestos derivados del ajo y todos tienen actividad anticancerígena“, apuntan Luzardo y Zschaeck. Las propiedades anticáncer del ajo y la cebolla están relacionadas con su contenido de azufre y polifenoles, como la quercitina que, dicen los autores del libro, “bloquean el crecimiento in vitro de las células cancerígenas“. Explican que esto ha sido demostrado en células aisladas de cáncer de colon, pulmón y próstata. “Se han estudiado 20 compuestos derivados del ajo y todos tienen actividad anticancerígena”, apuntan Luzardo y Zschaeck. Y una acotación: tanto la cebolla blanca como morada ayudan contra el desarrollo de tumores, aunque la morada sea más antioxidante.

Ají

Ají La capsaína, molécula muy presente en el ají, inhibe la actividad de un mecanismo molecular, NFk-B, que está alterado en las células cancerosas para que no cumpla su función normal: participar en la apoptosis o muerte de las células dañadas. Según un estudio de la Universidad de California, parece especialmente efectivo en la reducción “hasta a una quinta parte” de tumores de próstata.

Cúrcuma

Cúrcuma Esta especie ya se siembra en Venezuela, en tierras larenses. Su compuesto curcumina es muy antiinflamatorio. Muchos estudios, más de mil, han encontrado los mismos resultados: la curcumina previene y ayuda al tratamiento convencional contra el cáncer. Su mecanismo de acción es inhibir o bloquear la molécula protectora de las células cancerígenas, llamado factor nuclear kappa B que facilita la invasión de células vecinas. Es decir, combate la metástasis. Es muy importante mezclarla con pimienta (tres partes de cúrcuma por una de pimienta) para potenciar su efecto antiinflamatorio en el organismo, al hacerla más digerible.

Fresas y moras

Fresas y Moras Todas las bayas de color intenso tienen grandes cantidades de polifenoles, un saludable fitoquímico. En las moras están en las semillas, mientras que en las fresas, en la pulpa. Los extractos de estos dos alimentos previenen la activación de sustancias carcinogénicas con lo que pierden su habilidad para alterar la célula, bloqueando la mutación de las células del cáncer, dicen los autores. Añaden que, además, inhiben la formación de nuevos vasos sanguíneos a través de los cuales, las células cancerígenas se difuminan por el cuerpo.

DATO: Al igual que con otras crucíferas y con los fines de mantener sus propiedades curativas, es importante no cocerlos a altas temperaturas, sobre todo, no hervirlos. Lo más recomendable es cocinarlos al vapor, entre cinco y siete minutos o saltearlos en un sartén por cinco minutos.

También te puede interesar: Cómo hacer mantequilla de ocumo y auyama en Venezuela